Una txapela no se corta ni se cose. Se encoge.
Eso es lo primero que hay que entender, y lo que explica todo lo demás: por qué no tiene costuras, por qué aguanta el sirimiri y por qué una buena dura veinte años. En Zorion Euskal Jantziak las vendemos desde 1982, desde el mostrador de Galdakao, y son de Elósegui, de Tolosa, que las hace desde 1858. Esta página es lo que le contamos a quien entra por la puerta y nos pregunta.
Cómo se hace una txapela
Cuatro pasos. El segundo es el que la convierte en txapela.
Por qué una cuesta 10 € y otra 36 €
No es el color y no es la talla. Son tres cosas, y conviene saberlas antes de elegir.
Qué talla pedir
Se mide el contorno de la cabeza: la cinta pasa por encima de las orejas y por la mitad de la frente, justo donde se va a apoyar la txapela. Si no tienes cinta de medir, da la vuelta con un cordón y luego lo mides con una regla.
Nosotros trabajamos con dos tallas: de 50 a 55 cm y de 55 a 63 cm. Son rangos y no números exactos a propósito, porque el fieltro cede y se amolda a la cabeza en las primeras semanas.
Si andas justo entre las dos, coge la mayor. Una txapela un poco holgada se coloca; una justa aprieta y deja marca en la frente.
Si dudas, escríbenos el número y te decimos cuál pedir. Se tarda menos en preguntar que en devolver, y nosotros medimos cabezas todos los días.
Cómo se lleva
No hay una manera correcta, y quien te diga lo contrario no ha visto una romería. Hay tres que se ven siempre:
- Recta, con el borde a dos dedos de las cejas. La de toda la vida.
- Ladeada, más baja por un lado, dejando una oreja a la vista.
- Echada atrás, despejando la frente. La de los que la llevan todo el día.
El rabillo va arriba y en el centro, y a las dos semanas la txapela se coloca sola: coge la forma de tu cabeza y ya no la piensas más.
Cómo se cuida
- Paño húmedo y cepillo suave para las manchas.
- Si se moja, secar al aire sobre una superficie plana.
- Guardarla plana, nunca de canto.
- Lavadora, jamás. Es lana prensada con agua caliente: la encoge.
- Ni radiador ni secador: se queda dura.
- Ni colgarla de un gancho: se deforma el borde.
El escudo bordado
Te bordamos el escudo de tu pueblo, el de la sociedad, el de la ikastola o el nombre de la cuadrilla. Es lo que más se pide para las fiestas y para los regalos de grupo, y es lo que hace que una txapela acabe guardada de recuerdo. Pregúntanos y te decimos precio y plazo.
Las nuestras
Y si vives cerca, vente a la tienda de Galdakao: te la pruebas, te medimos la cabeza y te la ajustamos antes de salir por la puerta.